Inmersa en condena doliente de un ayer

Conduzco mis lágrimas solitarias al pensamiento

Que me agranda la pena y hiela el presente

Viendo a mí alrededor soledad

 

Ese aislamiento que me produce calidez

Sintiéndome tristemente alegre

Danzando mis lágrimas condenándolas a un fin

Que mañana probablemente volverán a nacer

 

Me inunda el estado de pena con tu impulso

Convenciéndome de mis errores sin efectuarlos

Castigándome por aquello que no fue

Cediéndole el paso a aquel… tu orgullo

Que machaca mi ser.

 

No volveré a ser quien fui

Todo quedo apresado por dolientes pasajes

Que forjaron, malgastaron mis ganas de sonreír

Dejándome presa en el agujero del que no volveré a salir

 

Partieron ya los pensamientos de aquella pequeña niña echa mujer

Dejando ahora el pequeño rastro posando en raciones pequeñas de ternura

Arrancadas sin ser forzadas cuando una mañana a la luz le da por salir

Forzando a mis ganas de vivir sabiendo que no puedo volverte a ver

Frente a frente como ayer.

 

 

  Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.